12 julio 2019

La cura del agua: Cómo nos cura la naturaleza

La cura del agua: Cómo nos cura la naturaleza

El cuerpo humano está compuesto de agua en un 65 %-70 %, y más del 70 % de la superficie de nuestro planeta está cubierta de agua. Resulta esencial para nuestro bienestar y para la vida tal y como la conocemos en la Tierra y, sin embargo, muchos de nosotros sabemos muy poco sobre ella a excepción de que la necesitamos cuando estamos sedientos. Aquí encontrarás algunas formas alucinantes en las que una sencilla molécula de H2O puede curarnos y animarnos.

¿Qué pasaría si no bebieras agua?

Esta esclarecedora charla TED muestra cuán vital es la cantidad adecuada de agua. El agua se encuentra esencialmente en todos lados y nuestros cuerpos están compuestos en un 55-60 % de agua. ¿Qué papel juega y cuánta agua necesitamos tomar realmente para mantenernos saludables?

Los beneficios de nadar en plena naturaleza

Nadar en agua fría tiene increíbles beneficios, como atenuar los síntomas de ansiedad y depresión. Es repetitivo y meditativo, y puede ayudar a que existamos en el presente, de una forma consciente y libre, pensando únicamente en el “ahora”. Nadar en agua fría puede reducir los niveles de ácido úrico, que se han descrito como los causantes de que el cuerpo se “endurezca”, aumentando su tolerancia al estrés. Además, reduce el ritmo cardiaco y la tensión sanguínea, que induce la sensación de calma. Un estudio del año 2000, realizado por científicos en Praga, descubrió que sumergirse en agua fría hace que se incrementen los niveles de dopamina en un 530 %.

Agua para la salud

El agua aporta innumerables beneficios para la salud. Veamos por encima algunos más fundamentales. El agua lubrica nuestras articulaciones y mejora la capacidad de nuestro cuerpo de absorber los golpes. El agua transporta oxígeno, minerales y nutrientes por todo nuestro cuerpo y mantiene nuestra piel hidratada y saludable. El agua regula la temperatura corporal y la tensión sanguínea, y ayuda al cuerpo a eliminar residuos. Además, mejora el estado de ánimo, aumenta la concentración y aumenta el rendimiento durante el ejercicio. Y por último, pero no por ello menos importante, el agua puede reducir los efectos de la resaca tras ingerir alcohol en exceso.

Agua para curar

Se dice que muchas fuentes de agua en el mundo tienen efectos positivos en aquellos que las visitan o se bañan en ellas. Tales efectos van desde los calmantes y vigorizantes, hasta el extremo más dramático con los terapéuticos y curativos. Tenemos el Santuario de la Virgen de Lourdes en Francia, el sagrado Ojo Caliente en México, y las impresionantes piscinas escalonadas de Pamukkale en Turquía, por nombrar solo tres. Ricos en sales y minerales, llenos de mitos y misticismo, se cree que estos santuarios líquidos alivian dolores, eliminan sufrimientos y curan enfermedades. Miles de personas han dado testimonio de los cambios positivos que han experimentado tras una peregrinación haciendo del turismo de las “aguas curativas” un gran negocio.

Agua para recuperarse

La terapia de inmersión en agua fría (crioterapia) implica sumergirse en agua con hielo tras practicar un deporte. Es una práctica común entre deportistas, quienes dicen que se recuperan más rápido y que disminuye el dolor muscular. La ciencia que está detrás de estos baños de hielo es que puede ayudar a reducir los desgarros en las fibras musculares causadas por el deporte, ayuda a eliminar toxinas como el ácido láctico, y ayuda en el proceso de curación ya que la circulación vuelve a acelerarse una vez que la persona entra en calor. Esta rutina tiene sus pros y sus contras, aún está por verse, pero muchos deportistas internacionales de alto nivel lo juran. El efecto placebo de lo que se percibe como una recuperación más rápida puede ser suficiente para que merezca la pena.

Agua para relajarse

Los beneficios de flotar en un tanque de aislamiento sensorial son ampliamente conocidos. Suspendidos en la paz absoluta del tanque, la parte lógica del cerebro puede desconectarse y relajarse, calmándose para sincronizarse y reconectar con el lado creativo. El estado resultante, casi de ensueño, inunda el cuerpo de endorfinas que te hacen sentir bienestar. En este entorno de ingravidez, el cuerpo puede descansar y recuperarse, reduciendo la tensión sanguínea, el ritmo cardiaco y los niveles de estrés. Con una hora en una piscina de flotación, que equivale a varias horas de sueño profundo, los niveles de energía y creatividad suelen florecer al salir, haciendo de la relajación profunda en el tanque de flotación la perfecta actividad desestresante para el ajetreado mundo en el que vivimos.

 

Hazte con el poder puro de la naturaleza con Alcasana – una de las aguas más alcalinas del mundo, con un pH de 9,4. En el corazón del valle de los Cárpatos, Alcasana se extrae de acuíferos que se encuentran a cientos de metros de profundidad y se embotella en la fuente con el fin de conservar su sabor superior y sus propiedades especiales.

 

AlcaSana Agua de Manantial Naturalmente Alcalina – Extendido from AquaVia on Vimeo.

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